martes, 21 de junio de 2016

Utopía

Tardé bastante en darme cuenta que el mundo que me gustaría ver, que es increiblemente calmo, tranquilo, sería casi como un desierto. No hay rascacielos ni industrias, ni gobiernos ni ciudades abigarradas. No hay armas ni guerras, no hay tortura ni animales domésticos. No hay personas, cero, rien, any, personne, keine. Desierto. Tardé bastante en darme cuenta que en el mundo que me gustaría construir, ni siquiera estoy yo.