domingo, 9 de enero de 2011

En mi lápida, inscrito tu nombre

 Oigo la puerta trasera abrirse desde el dormitorio, me incorporo, estoy en sólo calzones, me pongo un camisón y grito hacia abajo sin disimular cierta caprichosa molestia -¿Por qué entras por la puerta trasera?- Y más encima me preguntas, ¿qué no puedo hacer tal cosa en mi propia casa? Bajo las escaleras a tu encuentro, "Olvidé las llaves en el trabajo y siempre dejas la puerta de atrás abierta" me dices y de pronto te detesto. No te respondo porque me preguntes, porque me importes, porque te tema; te respondo para que no temas, para que no preguntes más, para que te deje de importar. Y claro, ahora estas de pie al frente mío, conteniendo una sonrisa impecable, de terno impecable que cubre ese, tu cuerpo impecable; ya sin correr a abrazarme y así amarnos indefiniendo nuestros cuerpos, por horas, por siempre... y yo sin insinuártelo con la mirada. Como el amor que se marchita más temprano que tarde y tú llegaste temprano. ¿Lo notas? Llegué temprano si, no por verte sino para después de hoy, no verte nunca más.

 Te acercas con las manos ocultas tras tu espalda y adivino una sorpresa pero de pronto duele. Me duele mucho y no entiendo nada. Un golpe certero seguido de vidrio frio penetrando tu piel y caes al piso y un ligero charco de sangre va naciendo de tu nuca sin alterar tu expresión atónita.



 ¿Crees que por estar casi desnuda, estoy desarmada?¿Crees que me puedes matar así de fácil? Camino hacia ti con la botella rota y dios sabes que no bromeo; perro que ladra no muerde y tú nunca me has ladrado.
 - ¡Perro de mierda! - Y te atreves a insultarme, yo debería desgarrar tus oídos en insultos, pero no es necesario; tengo una botella querida, tengo control. -Te arrepentirás- Grité más que vanamente. Sabía que era tonto, pero, ¿qué mas podía hacer? no me estaba gustando nada la situación, él tiene un vidrio que lacera la carne y corta la piel. Yo tengo palabras, palabras que escapan de mi por los nervios y por el miedo y porque no puedo pensar ni articular ni moverme y solo atino a gritarte - Te arrepentirás -
 No me dices "no te atrevas", dices en cambio "te arrepentirás" esque sabes bien que me atrevo, sabes bien que éste es el fin y la gota que rebalsó el vaso, que destruyó el cántaro. - Bruto, ¿vas a joder tu vida por mi? - Pues voy a joder mi vida por el control que es mas importante de lo que tú puedes llegar a ser, eres insignificante pese a que significas mucho para mi. Tengo una coartada, mis huellas no tocan el vidrio muerto que se prolonga de mi mano viva y yo no estoy acá sino donde mi mejor amigo que en verdad cree que estoy con él, pues duerme irremediablemente hasta dentro de dos horas más cuando todo haya acabado.

 Eres mi todo y me vas a matar, pues aunque no lo hagas ya estoy muerta, ¿entonces por qué no quiero? ¿Por qué mi cuerpo se rehúsa?  Porque tú tienes una botella; que trizaste para hacerla arma lejos mío, sereno; y yo no, porque no estas ni ebrio ni descompensado, ni siquiera alterado; porque nunca lo has estado, porque lo frío de tu conducta me estremece porque no me enamoré de ese tú y no eres tú y no puedo ser más yo, esto desmiente todo lo que he pensado y querido y sentido, que todo no acabe en un exabrupto emocional barato sino en una maquinación minuciosa y conciente es simplemente inadmisible.



 ¿ME OYES GRITAR? no creo, tus pensamientos ahogan los míos como si se desgarrasen en un grito desesperado; tan fuerte, que tambaleo y de pronto no están conectados como en nuestra primera vez, en nuestro primer beso y en nuestra primera pelea, resulta que ahora tú eres la victima y yo el victimario porfin y juro escuchar tus pensamientos tu desesperación y cállate, cállate, ¡CÁLLATE! Inficionas mi calma, ¿qué no ves que yo tengo el control? Estas descontrolado maldito idiota, no me enamoré de ti sino de otro tú que no está aquí ahora, y entonces nunca me enamoré cierto? El amor no existe. Pero yo te amo, la perfección que lograré en nuestra relación al sacarte del camino con todos tus defectos de mierda es por ti, ¿dime si no es amor puro acaso? porque tú te mereces lo mejor mi niña. Te mereces ser capturada para siempre en mi memoria en la plenitud de lo que fuiste y no el olvido que estás siendo, que estoy recordando, pero en tiempo presente; que estoy grabando irremediablemente. Pero no más; salvaré la idea de nuestra relación justamente de ese grabar recuerdos envanecido. Inútil. Y ahora ruego poder moverme, hacer algo, gritar tan fuerte que dios se vea obligado a dejar de ignorarme para salvar mi trémulo cuerpo de esa muerte a la que me invitas sin cortesías ni rosas ni canciones, por algún motivo que ya no entiendo pero no importa. No dejaré que me mates.

Y eso hago, impactaré contra tu fragilidad esta botella y verás que suave es tu piel contrastada con la dureza de mi arma, veras que fácil es desfigurar algo tan débil como tu existencia, como yo te di la razón de ser, te la puedo quitar; mira que es verdad. ¡Créeme! - Nunca - Grité, por sobre la retahila caótica de pensamientos que sin darme cuenta fueron incrementando su fuerza hasta explotar en una sola palabra que traspasó mi mundo interior. Que sí la puedes oír, estoy segura. Y desde este preciso momento, en el que pronuncié sucesivamente esas cinco letras intempestivas y en ellas mi último aliento que gritaba vida desesperadamente, todo fue tan surreal que ni siquiera yo sé con certeza qué sucedió. Pero la mente rellena los blancos y éste es mi mejor intento de narrarlo, mi voz, el continente o el contenido de ésta desató una fuerza invisible que lo arrojó contra la pared lejos mío, mi palabra cobró vida para protegerme de éste mi lunático. Como si nada se incorpora y de nuevo la botella y entonces - Te dije qué no, qué no moriré, que no eres mi vida, que no quiero tu puta promesa de perfección, ¡qué quiero vivir sin saber por qué lo quiero y ya! ¡QUE YO DECIDO EL FINAL POR MI MISMA Y NO SOLO TÚ! ¡QUÉ NO TIENES MÁS DERECHO SOBRE NUESTRA HISTORIA QUE YO!- y de pronto él yace en el suelo y no se de cuando porque el tiempo pasa más rápido y más lento ahora y empieza a escupir sangre a borbotones, aún con la botella rota en la mano derecha y la acaricio pero no a él, la acaricio porque me liberó como él no me liberó y porfin paz, sin sus pensamientos violando mi intimidad, contaminando y parasitando mi individualidad; él me toma la mano con fuerza y yo todo miedo y trémula me sorprendo apretando su mano en respuesta con más fuerza aún, me viola un nuevo pensamiento ajeno que crece en mi desde un susurro a un grito incontrolable. De pronto todo fuera de control y oigo, más bien me percato, de una sirena, una melodía que anuncia que vencí, que ahora y por siempre viviré; no. No, dos policías derriban la puerta trasera que da a la cocina y ahora parados tensos frente a mi. La veo ahí, con la botella en su mano y la mano del hombre ya sin vida en la suya y ambas manos convergen en la botella cubierta de la sangre de él y esta claro. Homicida. Tan joven y tan bella, una lástima, los vecinos decían que era inteligente, sensible y muy agradable; es que hay cada loca hoy en día y uno a veces ni se percata hasta que es demasiado tarde.

2 comentarios:

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  2. Y entonces, esto parece un fragmento de alguna novela de Stieg Larson.

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